
Haciendo un recorrido retrospectivo por toda la obra, se encuentra un tema recurrente, que aparece recreado desde muchos puntos de vista y actitudes, ese tema es el ser humano. Muchos de ustedes se preguntarán de dónde tomo las imágenes o de dónde surgen las escenas que represento; bueno, la respuesta es una conjunción de ideas que tienen que ver con mi imaginación y visiones que capturo de la realidad que me rodea. Los protagonistas de los cuadros son personas de mi entorno, con una sensibilidad especial por el arte en sus distintas facetas. A través de un diálogo con ellos los induzco a que representen con el cuerpo diferentes estados de ánimo, momentos y situaciones que tienen que ver con lo cotidiano, con lo imaginario, con el sentir humano. Luego tomo esas imágenes como referente anatómico y como disparador del proceso creativo. En la Serie Apocalipsis, mujeres y hombres se unen en escenas que lindan con lo teatral y lo irreal; fondos que se funden en una luz intensa que se desliza por las figuras y las superficies rocosas, en constante quiebre y ruptura. Otras escenas son más terrenales, transcurren en el interior de un hogar, con protagonistas femeninos encerrados en el interior de un recinto y en el interior de sí mismos; manteniendo una postura de introspección, estado que me hace remontar a los momentos más íntimos de las personas, cuando en soledad, se dan cita con su "yo" interior. El factor lumínico le quita protagonismo al mobiliario del hogar y envuelve a todos los elementos de la escena bajo un mismo clima, que sugiere misticismo. En algunas obras le doy protagonismo al juego del claroscuro sacrificando la intensidad del color, para darle lugar a la luz. Una referencia constante en mi obra es el Barroco italiano, con su máxima expresión en la pintura de Caravaggio. En otros cuadros, en cambio, el color vibra en su máxima expresión, con una iluminación más plana, los diferentes matices de los colores se reflejan en la piel, fondos y paños. Mi formación más importante, aparte de mis maestros, la recibí de los grandes pintores de la Historia del Arte, a través del estudio detallado, haciendo reproducciones y analizando las obras que son mi mayor referente a la hora de resolver un problema. Lo que verán en esta página, es fruto de muchos años de trabajo y de una dedicación exclusiva a la pintura y a la docencia. Es una conjunción de excelentes maestros, mucho trabajo diario y muchísimo amor por lo que hago, tres cosas que unidas hacen trascender la técnica para sustentar un discurso plástico en pos del deleite de los sentidos y del alma. En tiempos de estéticas digitales y de descrédito del oficio artístico, el arte figurativo, tradicional, nos permite retornar a la estética donde el valor conductor es la búsqueda de la belleza y la luz. |